El profesional del futuro. Un perfil empático.

El mundo está en constante cambio. Por medio de las tendencias podemos predecir diferentes escenarios a nivel global. Para la elección de la carrera profesional,  hay que tomar en cuenta que los gustos y competencias de cada persona, no son los únicos aspectos importantes a tomar en cuenta. Esta decisión hay que tomarla analizando la información del entorno que nos rodea ahora y visualizar los posibles escenarios hacia el futuro. Saber que no solo contamos con una órbita inmediata delimitada por la cuidad en la que vivimos, nuestro grupo social o familia, si no órbitas que aunque no las percibamos a simple vista, influyen en nuestra vida y entorno, por lo tanto nuestro futuro. Es necesario contar con un panorama global; saber que cada evento que sucede en el mundo tiene un impacto y cada uno de nosotros tiene un impacto en el mundo. 

Todas las carreras tienen futuro, siempre dependerá de las capacidades de la persona. El profesional tendrá que estar dispuesto a ir al día con el movimiento y el cambio continuo a nivel global. Definitivamente quedará fuera el profesional estático, unidisciplinar. La necesidad de especializaciones continuas deberán de estar presentes  como parte fundamental de la vida profesional. Los cambios vinculados con la sustentabilidad, la nanotecnología, el diseño de emociones, y servicios personales, serán focos de profesiones en auge. También tomar en cuenta que a nivel laboral, cada vez menos existirá el formato de puesto duradero. El trabajo estará vinculado a proyectos y objetivos concretos; por lo que el manejo de idiomas, la movilidad y la adaptación al cambio serán requisitos indispensables.

Desde hoy y mucho más pronunciado en el futuro, todas las carreras inclusive las tecnológicas tendrán que tener enfoques humanos, con capacidad para empatizar con todas las personas involucradas en su círculo de trabajo: el usuario, sus compañeros de trabajo, proveedores, etc. El trabajo en equipo, la posibilidad de interactuar a nivel multicultural y multidisciplinar, el pensamiento innovador, serán competencias intrínsecas de cualquier profesional independientemente de su disciplina. 

En el futuro, cada vez habrá menos profesionales heterogéneos. Dada la importancia de la especialización, el profesional del futuro será capaz de mezclar disciplinas, creando así su propio perfil profesional único y específico. Bienvenidos serán los profesionales que vinculen disciplinas y creen mezclas poco comunes, derivadas del nacimiento de nuevas necesidades puntuales: danza-fisiología, sociología- diseño, economía- psicología- ingeniería, etc. Por lo tanto, el protagonista fundamental del mundo profesional del futuro será el individuo multidisciplinario, versátil y adaptable. El profesional del futuro será aquel basado en los valores. El amor, la lealtad y el respeto serán los protagonistas tanto de los profesionales como de las empresas y marcas. El profesional de futuro tendrá como manifiesto crear un mundo mejor. 

Es importante para elegir profesión, generar escenarios y visualizar como sería la vida profesional haciendo una u otra cosa. Investigar acerca de las materias de interés, no solo en los programas que ofrecen las universidades, sino también en revistas especializadas, blogs, etc. No perder la oportunidad de aprender idiomas o cualquier herramienta pueda ser de ayuda en el futuro. Pero sobre todo, nunca dejar de creer en los instintos.

Fuente: Círculo de tendencias

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