Alerta fin de año: estrés y el efecto Burnout

Época de cierre de balances -laborales y personales-, diciembre es una fecha crítica para empresas y trabajadores. Los especialistas recomiendan que las organizaciones realicen acciones para reducir la tensión, pero que también las personas tomen medidas para reducir el estrés.

"¿El fin de año es un momento de stress dentro de las empresas?", preguntó Ámbito Biz a distintos especialistas en cuestiones de RRHH. Malena Anton, psicóloga en Potencial Humano A&G, afirmó: "Sin dudas que sí, en la mayoría de las organizaciones llega el momento de los balances, de las planificaciones y del armado de cronogramas de vacaciones entre otras cosas que producen tensiones o situaciones fuera de lo habitual que pueden llegar a repercutir no solo físicamente si no en un trastorno emocional". Y explicó: "Es importante partir de que el stress es una respuesta corporal que permite al individuo adaptarse al medio brindando una respuesta eficaz frente a los nuevos desafíos. Las exigencias en relación al cumplimiento de objetivos y demandas de respuestas rápidas, pueden llevar al individuo a un stress desmedido que ocasiona repercusiones en el cuerpo tales como fatiga, cansancio excesivo, distracciones y hasta la mala predisposición a realizar tareas que suelen ser cotidianas".
Daniela Chiarelli, Gerente selección en Bayton, sostiene que también "las personas, que somos quienes componemos las empresas, cerramos nuestros propios balances y aparece la realidad que marca el tiempo en cuanto si se cumplieron o no las expectativas que teníamos, además atravesamos las corridas de las reuniones y regalos, etc, y esto y otras muchas cosas hacen que necesitemos 'parar la pelota'" . "Nos volvemos introspectivos cuando el afuera nos pide que apuremos el ritmo. Esta contradicción es lo que genera el stress", agregó.
La licenciada Gisela Carracedo, Search & Selection Manager de Randstad Argentina, analizó: "Es un momento de tensión porque se busca terminar el año superando los objetivos definidos o en el caso de que no se hayan dado los resultados esperados; acercarse lo mejor posible. Por otro lado, surgen deadlines de proyectos que deben cerrarse y los tiempos empiezan a ser más cortos. También se definen los objetivos del año que está por comenzar y se ajustan de acuerdo a las proyecciones que fueron presentándose. Se piensa en cambios y en nuevas estrategias para potenciar el crecimiento en el año que llega".
"Más allá de lo que se vive en las empresas, el fin de año calendario es un momento que el individuo necesita para cerrar mentalmente un periodo y prepararse para abrir uno nuevo. En este tiempo es como si uno se limpiara de los problemas y los dejara en el pasado. Este es un proceso que definitivamente tiene impacto en las organizaciones, dado que las mismas están conformadas por individuos, deseosos de dejar atrás un año y abrirse a uno nuevo", opinó Cecilia Giordano, Directora General de Mercer.
Mariano Castro, fundador y director de solorrhh.com y que trabajó con diversas empresas de primera línea, apuntó que el síndrome burnout "que es cuando te pasás de stress y ya no podés trabajar"- suele producirse con mayor frecuencia hacia fin de año. "Es como que ya nacemos con un chip que dice que en diciembre se acaba el mundo y que en enero empieza todo de vuelta", analizó. Y añadió que "todos dejan todo para último momento y eso genera una sobrecarga de trabajo, además de que diciembre es un mes 'corto'" al referirse a que suele haber varios días no laborales entre feriados, licencias que otorgan las empresas y vacaciones de miembros del plantel.

BAJAR EL STRESS
De la mano de las nuevas generaciones, la cultura de mejorar el balance entre la vida personal y la laboral está echando profundas raíces en las empresas y se extiende cada vez más. En épocas como fin de año, los especialistas recomiendan profundizar estas prácticas y combinarlas con acciones vinculadas a la época. Entre las opciones están jornadas de trabajo en ambientes más relajados, juegos con regalos, talleres y cursos, ejercicios físicos y de relajación, y permisos para el uso de vestimenta más informal.
En ese sentido, desde Mercer recomiendan tener en cuenta la sitaución que se genera en las fiestas y brindar beneficios como día libres para estas fechas especiales y viernes flexibles durante el verano. Un relevamiento de la consultora muestra que 26% de las compañías otorgarán como no laborable el viernes 30 de diciembre y 37% el viernes 23 o el lunes 26; en tanto que el 19 y 17% medios días del viernes 23 y viernes 30, respectivamente. Un 15% del total darán como libre toda la semana entre Navidad y Año Nuevo."Este año en que las fiestas caen en fin de semana las compañías han otorgado los viernes o lunes para que sus empleados puedan disfrutar de fines de semana festivos largos", contó Valeria Bohórquez, líder del negocio de Talento de Mercer.
Por su parte, Chiarelli recomendó a la gestión empresarial "planificar con anticipación" las fiestas para reducir la tensión. "El pilar fundamental para la prevención es la concientización a los diferentes grupos de trabajo sobre las diversas situaciones de stress y qué efectos provoca en el cuerpo, para que puedan distinguirlas, ser conscientes de ellas, y transformarse en agentes activos de cambio", dijo Anton.
Mientras que Castro agregó: "Si no se toma el toro por las astas, vamos a tener un gran nivel de ausentismo. Es una enfermedad que llegó para quedarse y la forma de que esto no suceda es prevenirlo con pautas de buena salud".

QUÉ DEBEN HACER LAS PERSONAS
No hay que perder de vista que sumado a las tensiones del día a día que genera el trabajo, las propias personas son también responsables de las sensaciones que atraviesan hacia fin de año. Más allá de lo que puedan ofrecerles las empresas, lo cual no deben dejar de aprovechar, es importante, según los especialistas, que realicen una mirada introspectiva, focalizarse, priorizar tareas, establecer objetivos, y cualquier otra cuestión que los ayude a cerrar el ciclo. Tratar de distenderse para abordar mejor un problema debería ser un recurso de uso cotidiano, y más aún en estas fechas, en las que lo personal y lo laboral suele mezclarse más que de costumbre. "Hay un montón de acciones que puede hacer el empleado para no llegar así, pero no lo hace y descarga en la empresa", opinó Castro.
Anton reflexionó: "Identificar los procesos que nos llevan a una situación de stress excesivo genera en los individuos los recursos necesarios para dar una respuesta eficaz y exitosa. Una herramienta poderosa son las técnicas de visualización, las cuales producen efectos inmediatos y reducen significativamente el stress. Pueden aplicarse en cualquier momento. Una caminata por algún espacio al aire libre de al menos cinco minutos, genera la oxigenación requerida para un mayor bienestar y rendimiento. Hay que lograr mediante diversos procesos para que la mente y el cuerpo entiendan que los problemas del trabajo se deben quedar en la oficina y no deben ser trasladados a la familia, ya que es uno de los principales factores que pueden llevar al stress a un punto álgido. Lo ideal es no atender temas laborales en tu vida personal al igual que no hay que atender temas personales en el tiempo laboral. Una buena pregunta a realizarnos es ¿verdaderamente queremos evitar o apaciguar el estrés o sin él no podemos resolver problemas?".

Fuente: [Matías Ortega para ambito.com]